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viernes, 16 de octubre de 2015

El efecto Pigmalión y la fuerza del querer

En diferentes aspectos de nosotros mismos como además en las expectativas que tenemos acerca de los demás y los alcances de los sueños y las metas, nos encontramos muchas veces las palabras que hablan de la convicción de poder hacerlo, así como de la ley de atracción que consta en el hecho que si se desea algo con vehemencia y seguridad que se obtendrá, así será en efecto el resultado.

Entra entonces en juego el efecto Pigmalión, que se traduce en el hecho que cuando se forma en nuestro interior la imagen y el deseo, así como la convicción de que alcanzaremos un objetivo, este al final se cumplirá satisfactoriamente, definiéndose en consecuencia como una auto profecía cumplida, pero si lo llevamos al ámbito de la interacción con nuestros amigos, se vuelve una herramienta poderosa, cuando tomamos el fin de apoyar a alguien que necesita palabras de aliento y motivación para salir adelante.

Si ponemos un ejemplo para terminar de definir el efecto Pigmalión seria el siguiente: Tenemos a un maestro con dos alumnos, ambos con iguales capacidades y potencial, pero el maestro se forma la imagen mental que uno de ellos tiene mas futuro que el otro, lo cual inmediatamente lo condiciona a que aunque le enseñe de igual forma a ambos el mensaje interior en el será para uno “creo y estoy seguro que lo lograras” y para el otro aunque con sus palabras le diga tu puedes, en su interior piensa, “de todos modos sé que fallaras en el intento” .Inmediatamente ambas energías recibidas en las palabras sin importar que sean las mismas de enseñanza y aliento desembocaran en el éxito de uno y el fracaso de el otro.

De tal forma, si estamos en una situación de querer apoyar a una persona en su causa o frustración debemos alimentar interiormente una energía total de seguridad y convicción de que este lo lograra, ya que de lo contrario aunque le digamos: “tu puedes” en nuestro interior le estaremos enviando el mensaje contrario, lo cual en lugar de ayudarle, terminaría perjudicándolo.

De igual manera si emprendemos un proyecto debemos llenarnos de la energía y la convicción que nos ira bien para que así sea, podrán haber tropiezos, pero si mantenemos la seguridad que se puede entonces podremos, si puedo traer algo como nota personal, al hablar de esto me viene a la memoria las palabras: “si tuvieras fe, podrías decirle a la montaña ve y lánzate al mar y esta lo hará”, al pensarlo profundamente, me doy cuenta que no se trata literalmente que una montaña si lanzara al mar, sino que si tu fe, seguridad y confianza en la fuerza que Dios le da a tu vida y tu alma, puedes emprender una misión aparente imposible.

Pero si tu fe esta en alto y tu confianza es Dios es férrea puedes ir contra la corriente del mar o el viento del tornado, pero no desfallecerás, es una apreciación personal de este tema, pero me alegro de compartirla contigo, y realmente espero te sea de mucha ayuda, para que en tus conclusiones puedas ver que tu tienes la capacidad de lograr tus objetivos y metas, solo debes creerlo desde el fondo de tu ser.

Suena un poco sencillo decirlo así, pero no todo tiene que ser tan complicado, tu seguridad en ti mismo te debe llevar por los senderos hacia tu éxito, por difícil que parezca, siempre y cuando tengas en mente que tú puedes.

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